24 nov 2008

La repanocha de la eviada.

Hoy he comenzado a asistir a un curso de formación subvencionado por el SCE (Servicio Canario de Empleo ). Casi 500 horas me separan de la obtención del diploma acreditativo, que me permitirá acceder a prácticas en empresas para probar profesionalmente en el mundo de la asistencia social. La eviada-paradoja está en la titulación. En realidad no estoy segura de si se trata de una paradoja o, por el contrario, era inevitable... TÉCNICO ESPECIALISTA EN ASESORAMIENTO Y TERAPIA FAMILIAR. La información referente al curso que despertó mi interés por inscribirme, indica que en los próximos años este tipo de ocupaciones tendrán gran demanda. Espero que así sea. No obstante, mi intención al solicitar la plaza no ha estado tan relacionada con mi situación de desempleo como pueda parecer. Mi motivación se acerca más a una necesidad de conocer la manera de adquirir control emocional frente a situaciones que me crean gran ansiedad. Quiero saber cómo enfrentar mis miedos y cómo superar mis bloqueos, ésos que me impiden argumentar con lucidez mis posturas. Y para ello tengo que conocer cómo actuar frente a quienes desencadenan mi ansiedad y mi angustia, en el momento en el que la agresividad verbal y la expresión corporal amenazante invade la atmósfera, haciéndome sentir ahogo y descontrolando mis emociones. Hace ya un tiempo que tengo constancia de que, personas que pueden sentirse aludidas por mis palabras, pasan por aquí. Pero nunca han dejado comentarios. Es más, pienso que no comentan por no descubrir su visita, creyendo que no sería posible que yo sepa que han estado. De hecho, en su fuero interno saben que no me extraña su falta de interés , aunque yo les haya dicho varias veces a lo largo de los tres últimos años, que tengo blog y facilitado la dirección electrónica. Después de tres semanas desconectada de la blogocosa, cuando vuelvo me encuentro gratas sorpresas y el acostumbrado afecto en forma de "¡Toc, toc! ¿hay alguien?"... (Sois la leche y... ¡¡Pitu va a venir a las Canarias!!) 
Mi hermano R. y mi cuña N. han estado unos días. Se marcharon el sábado y me he quedado con un amargo sabor de boca. Mis expectativas eran otras. Le he notado distanciado y más encerrado en sí mismo de lo habitual. No se lo he dicho porque pensaba que podía estropearle las vacaciones. A toro pasado veo que ha sido un error no comunicarme con él, puesto que lo que le atenaza le ha impedido relajarse y disfrutar. Con lo que yo he fracasado doblemente. Él negará automáticamente su estado de agarrotamiento en cuanto le exprese lo que me ha transmitido estos días atrás; probablemente dirá que estoy equivocada, que no lo entiendo. Lo que no podrá rebatirme es lo que he sentido yo: he sentido su desconfianza y mucha brusquedad. Hubo días en los que me parecía estar en Burgos, rodeada de los malos rollos de siempre de nuevo. No era R. en concreto, sino lo que traía consigo en la mochila, la mala hostia que le rodea allí...y de la que yo me he alejado. Me he sentido culpable por dejar allí a mis hermanos pequeños, rodeados de tanta ponzoña. Después sopeso las opciones y me tranquiliza tener una absoluta certeza de que el camino tomado es el correcto, el paso dolorosamente necesario hacia la independencia emocional , que era inconcebible rechazar. Pasará a ser un cambio positivo en el momento en que yo recupere las riendas de mis emociones. El momento está cerca. Me cargaré de fuerzas para extender la alfombra de la comunicación más dialogante que me sea posible. Si quieren escucharme, me oirán. Y aspiro a conseguirlo sin derramar lágrimas, serena y templada.
Pero ya hace mucho tiempo que dejé de creer en las bonanzas de la unidad familiar tradicional. Si después de plantear mis posturas vuelvo a ser atacada y tachada de desarraigada, no intentaré hacerles cambiar de idea ni remover sus conciencias. El tiempo es nuestro implacable enemigo, y ahora que he descubierto que aquí puedo recuperarme y ser muy feliz, no perderé ni un minuto más de lo necesario.

28 oct 2008

Aclarando, que ya estaba tardando...

Este post responde a dos temas:
1. El banner de 20minutos que enlaza al concurso anual de los 20 blogs, está ahí por un motivo práctico. No porque la Eviesfera participe, aunque sí hice intento de inscribirla.
Los que no conozcáis de qué va el evento, ahí está el enlace. Se descubren auténticas joyas, como por ejemplo PEZONES BLANCOS, veteranos ya agraciados en 2006 con el galardón "Mejor Blog de Humor", que compiten colectivamente en esta edición con el mejor piriódico digi-y tal de la blogosfera: La VERDAZ.

2. Una tiene su corazoncito. No tengo una manía obsesiva como Asgard, que ha dejado taytantos comentarios en el blog del concurso, dando la chapa porque no se lo validaban. De hecho, ni siquiera esperaba que la Eviesfera pudiese estar ahí. Actué siguiendo un reclamo pezonil en el que se convocó a una quedada de canapés, Protos y petas... ¡Vaaaleee, un poquito sí pensé que igual entraba mi blós! ¡ Jó, la puta vanidad humana! Aunque al menos soy consciente cuando me sopla en la nuca, que hay cada un@... (Esto es para el Tito, que como no sentera y tal por el digital...XD) :




Así que, continuando con el consuelo de mi corazoncito, como no está muy visible ya que hay que bajar bastante en la barra lateral, solicito a los habituales que se hagan seguidores de las eviadas, que me hace ilusión, ya ves tú... =D

27 oct 2008

Retroceso

Mientras actualizo con temas lejanos de la idea inicial de éste blog, y más próximos a S.e.P! , soy tan consciente de que huyo de las cosas, que incluso me asusta esta repentina cobardía.
Ayer fue un día fabuloso con Giorgio, lo pasamos genial y cometimos la locura de bañarnos a las seis de la tarde en el mar, con el cielo nublado y después de quitarnos ropa de manga larga (yo incluso chaqueta de lana). Estábamos sólos en la playa. Bueno, estaba también Audrey, que se quedó en la orilla mirándonos alucinada. Yo le ponía voz, algo que hacemos habitualmente para echar unas risas: " Pero...¿qué hacen los chorras éstos? ¿se van a mojar ahora? "

Incluso hubo un momento del día en el que me emocioné por la conciencia de un momento reálmente feliz. Con lagrimones incluídos. Y él, el mejor, como siempre, tierno e identificado con el momento, divertido por mis niñerías y la situación...

Después vimos a Pignoise(argh!) y se le ocurrió esto...

Entonces...¿por qué no contar cómo me siento cuando ocurren estas cosas buenas, a menudo aquí? ¿Por qué se me antoja que he dado un paso atrás en cuanto a lo personal del blog?

Creo que es porque en mi vida falta un pedazo. Y resulta que, al sentirme feliz, noto más la ausencia. Lógicamente, me gustaría poder compartirlo con el vínculo más directo a mi propia vida.
Cuántas veces en los últimos nueve años me habré preguntado cuándo se supera. Y cuántas más la cuestión se desviaba a mi familia, a las trabas que te plantea la vida para superar las cosas.
Pues bien, ahora resulta, que estando en Lanzarote tengo la certeza de que no puedo separar las dos cosas. Y lo que es más importante: mi tranquilidad depende de que sea consciente de ello.
Se acerca la Navidad y llevo dos semanas planeando las vacaciones en Burgos, reservando vuelo, enterándome de cómo llevar a Audrey...etc.
Recuerdo incesantemente a Holly Hunter en "A casa por vacaciones" y si me echo una cabezada en el sofá, empiezo a tener pesadillas increíblemente recurrentes. ¡No te digo ná de los seriales de Boris Izaguirre cuando me voy a la cama a "soñar"! ¡Moco de pavo al lado de mis pesadillas antes de Navidad!

Además, no encuentro curro. Y empiezo a agobiarme con la idea de sufrir con la espalda si curro en Hostelería. Parece que hay dos opciones interesantes, una con enchufismo. Hay que joderse, que me jartao a mandar currículums, hoygan. Esta semana sabré algo, a ver si me desengancho del Pet Society, querida Miss. Gracias por preguntar, que es usted más viva que un conejo colorao.

En definitiva, estoy fenomenal aquí, salvando la búsqueda improductiva de curro, y que los momentos más bajos están relacionados con lo mismo de siempre, pero el impacto es menor porque no estamos tan expuestos. Ya os contaré desde Burgos, cuando llegue Navipeich...y tal...