1 ago 2021

Carpaccio de pulpo.

 Se sirve frío, por supuesto.

Hoy es un día para desayunar algo así, una delicatessen. Este título es un homenaje a una de las personas que iluminan mi vida, y que quiero tener a mi lado hasta fenecer. Ella sabe por qué es un homenaje a su tenacidad y bondad. A su honestidad, creciendo sin pisar a nadie.

Hoy en primera persona, reflexionar acerca de los últimos pasos dados, de los que quedan, hasta que cierre la puerta, definitivamente, al mundo onírico de Momo, en el antro. Para lo cual en la eviesfera habré de hacer sitio, en un rincón, que desempolvaré  y arreglaré, para ir depositando encima de un escritorio, destinado exclusivamente a tal uso, las "Memorias de Momo".

Y sí, que se sepa.

Que se sepa que cambiaron las tornas, y que no volveré jamás, pero que ahora el que no está bloqueado es él. Victoria. Tampoco podrá ver este mundo creado en el antro, que no aprueba, el del personaje de la sexualidad exuberante que no supo manejar, que florece y pierde miedo escénico.

La tímida. La bebé avasalladora. La falta de tacto, para yo hablar, decirlo en el momento, retener al hombre ofendido, con un dulce beso y una explicación que no llegó hasta días después, en un chat de mensajería, entre audios y palabras que pesarán siempre. Así de inmaduros. Pero más él, sin ninguna duda. Un fanfarrón que aparenta algo que no es cierto: que conoce a las mujeres.

Nada. Cero. Eso demostró a la niña herida, a la que no abrazó.

La verdadera cagada está en la fecha de creación de este blog.
Idear una manera de sacarlo pero sin identificarlo, por quererlo tantísimo como lo hice.

Un buen día leer malas palabras sobre ti en un sitio en el que no te conocen. De ella. A la que respetaste. Porque quien vino a lo que surja fue su chico, no yo. Palabras de las que no quiero tener prueba ninguna más que mi propia palabra. Catarsis en posts de un blog, para superar una obsesión, mientras te adjudican otras: el Monforte, el niñato del Pelu, tanta gente mirando a la zorra mala que quiso huir del argentino Narciso. Y no lo consiguió.

Pero leerla a ella, sin conocerme, con desprecio, sin nunca haber tocado sus muchos gorjeos de mierda. Intocable, para mí. Y él, sabiendo lo que sabe, que me aparté, que no jugué mis cartas, que he estado callada como puta. Que soy, por supuesto.
Pero no mala zorra. Eso no.

Esta es mi venganza. Mi plato frío. Sólo mostrando quién y cómo soy. Y cómo sucedió todo, a quien quiera jugar a descifrar, filtrar lo literal de lo que no, entender el amor...

Juntar piezas de deseo, ternura, despecho y letras dolientes.

Yo no devolveré los bloqueos, esa es la lección.
Que vean a quién partiste en dos y quién fue, de los dos, el que no tuvo corazón.




    <<En algun lugar de la Red..>>



25 jul 2021

Aférrate.



 Me enterneces.

Sé lo que sientes.

Aférrate a ella, mi amor. Son lo mejor de este mundo...

Esta ternura no se va. Indago en tu vida, cómo no hacerlo.

Navego entre marejadas de ira, tristeza y, cada vez menos frecuente, ternura... Que sigue estando, aunque es una llamita exigua.

Saber que estás bien es saber que estás para ella y los que vendrán. 

Pero me invade la tristeza y creo que no es justo ni procedente, pues elegiste dejarme varias estaciones antes de yo llegar a mi destino. 

Si te acojonaste o no, si pensaste que mi locura era vendaval y no soplido entre la aulaga, ya nada se puede hacer, yo seguí mi senda.

No quiero morirme sin verte ni que te vayas tú tampoco.

Siento un lazo, un hilo de nylon irrompible.



15 jul 2021

Mezclados los caldos.

 Momo se despertó entre sudores, sobresaltada. Una vez se ubicó y reconoció la habitación de hotel y a la mujer desnuda a su lado, suspiró y sonrió al mismo tiempo, mientras se ponía la camiseta botada en el piso del cuarto y se levantaba para fumar un cigarrillo en la ventana.

Estaba disfrutando de un sueño erótico y de pronto la cara del amante que le miraba a los ojos no era la que minutos antes estaba enterrada en su entrepierna. Le solía suceder que si había follado antes de dormir luego repetía en sueños. Era una suertuda con lo de su materia gris hiperactiva para estos menesteres del placer sensual. Era como una retroalimentación que le duraba horas. Y de la que sacaba rendimiento económico, para redondear la experiencia de esta edad de los cuarenta y pico años desaforados, de búsqueda y recuperar tiempo perdido, tras una larga relación monógama y castradora en su último tramo. De aprovechamiento de los jugos de la vida, también de todo tipo de fluidos sexuales. De aprendizaje a mil por hora, sobre sí misma y sus verdaderos deseos como ser sintiente. De sus perversiones típicas y de las que no lo son tanto...

El amante intruso del sueño no era nadie. Nadie que recordara. O al menos desconocido para ella. 

La que le comía el coño era Maru, minutos antes. De lo arrolladoramente bien que lo hacía, el sobresalto le parecía del todo lógico a Momo. Puesto que ella desea más si conoce a quien se la bebe; y una de las cosas que más le gustan de la vida a Momo es tener sexo con seres a los que ama, como era el caso de su Maru, aunque en sueños.

Bocanada de humo al exterior. Hace frío fuera: 

<<Puto Madrid. Extremo en invierno, extremo también en verano. Obviamente los cristales están empavonados, mucho. Las ocupantes del lecho estábamos ardiendo y con las máquinas a todo trapo. Hace apenas un par de horas que nos lamíamos aún, como gatas en celo... mmm>>

Lo que perturbó a Momo de esa faz cruzó entonces de repente, como un rayo, por su mente, mientras fumaba sin pensar en nada importante. Mirando a las luces de la ciudad, empezó a enumerar nombres entre susurros...

Nadie que recordara... pero con una fisonomía que le resultaba familiar.

Así entendió el porqué del sobresalto y la interrupción del sueño.

Momo ve la posibilidad...

El día en el que las letras se vayan disolviendo. Cada vez menos soluto en un mar de disolvente.

Con muchos peces.

...

El día en el que la frase "¡Qué mal hemos follado!", que despertó la ternura de Momo con uno al que hizo su Rey, sea una expresión entre docenas de ellas. Escuchadas en la cama. Leídas en un chat. Dichas por teléfono.
Da igual.



Ya no solamente le inspira el vampiro caníbal.

Ya el maridaje es mucho más sofisticado y complejo. La bodega es vetusta y el contenido diverso, el paladar acostumbrado al joven en barrica de roble americano y también al Listán negro de maceración carbónica. 

Es el camino, que andado, da sus primeras treguas.