31 dic 2021

Llevarte.

 Romper el cristal. Aquel fogonazo. Despierta, niña, estás aquí, conmigo.

Pasado el tiempo recordar la fragilidad de tu mirada. Llegar a comprender que temías que te la sostuviera. Que no necesitaba hablar. Que te intimidaba así. 

Entender lo que pasó, que aquellos otros ojos te imploraban que abrieras tu corazón, para abrirse, también, que mostraras lo que a distancia. Una prueba no superada, al fin y al cabo.

<<Ambos mirando al otro como impostor.

No funcionó. Punto. Y fue mejor así. Ya era todo suficientemente complicado...>> 

La paciencia no era la misma por el desequilibrio en muchas facetas. Que además eran completamente desconocidas. La convivencia es íntima y hay quien la despoja de paz y quien la llena de ella. Cualquiera puede ver convertido el arrullo de su hogar en tormenta oceánica una buena tarde. La diferencia es el empeño en volver a arreglar las estancias, el ahínco en que permanezca la habitabilidad. Recuperar trastos ajados, cuando sirven para posar el alma unos minutos. 

<<Bueno. Seguimos adelante...>>

Alguien necesita recordar. La otra persona que comparte tu lecho necesita y persiste en olvidar. 

Si olvidas, la olvidas. La necesitas en tu memoria. La otra persona tiene presentes que pretende azules y pasados grises. Es un choque de intereses irreconciliable. La oportunidad de salvar una relación cuando ha llegado a este punto de no retorno va unida a la separación de espacios comunes. Es cuando la sola presencia hiere lo más hondo de tu corazón, con desprecios implícitos a cada palabra sobre lo común, que se ha convertido en una visión gris que se come el color de tu ventana al patio. Ahí no hay vuelta atrás, aparece un sensación de infravaloración de tus referentes que es continua y machacona y no necesita de palabras. Al contrario, se sirve de silencios y paredes con puertas cerradas. Y entiendes todo. Puertas cerradas para la verdad, abiertas de par en par para violar la intimidad. 

<<El día en que sobrecogida lloraste al verte atrapada en una manera de hacer, con un objetivo e intereses contrapuestos y unos medios para un fin. Y un aderezo de apariencia externa, fotos con sonrisas instantáneas y salir mucho a mostrar una falsa imagen de dinamismo y vida activa. Apariencia de felicidad, mientras ella quedaba en cama muchos fines de semana. Apartada.>> 

Huyendo de construir un hogar habitable. Porque no sabía y aún no sabe. Momo entendió un buen día. Después de dar muchas vueltas al poliedro buscando la cara inadvertida. La traza de desestructuración de esa familia tan aparentemente nuclear y forjada. Y estaba en que nunca hubo estructura, más allá de tradiciones y dogmas que pincelaban un dominio, no un hogar. Un miembro claramente por encima del resto y los demás consagrados a su complacencia.

<<Y ella de un matriarcado truncado por un cáncer prematuro y de años de evolución. Hoy además saben que llevaría extendiéndose quizá ya más de una década por su organismo cansado, además del componente hereditario por la relación entre el linfoma con el digestivo, luego con el colorrectal del abuelo.

Una abuela que superó la enfermedad, otra que falleció catorce años antes de nacer las mambitas. Hasta en esa fortuna el sentimiento de partida es distinto. Ni siquiera en la época en la que ella luchó por curarse el Don cedió protagonismo a la comadre, esa es otra.>>

A Momo se le apagó una luz. Y desviviéndose el último año que titiló, aún hubo mucho tiempo después en el que pensó que no lo suficiente. Así que quedaba perpleja, ante ciertos acontecimientos.

<<Llevarte en el alma y después de romperse el cristal contra el suelo, como una vez temí, recoger los trozos, que no corten pies descalzos. Pero imposible la reconstrucción.>>

Mejor exhibir los talentos en síntesis química, rasgo que lleva por ahí tatuado, conocimientos adquiridos y útiles. Incluso para filosofar acerca de un precipitado que solidifica lento, en forma de cristal. Y así pensar que mejor retirar los trozos de corazón roto. Y dejar que empiecen los reactivos a convertirse de nuevo en sal azul.

Llevarle bonito no es imposible, aún sin perdón.

Y sabes que lo necesitas para continuar.

Porque queda menos.

Y hay que salir adelante.

Llevarte, siempre, Mamá Mamba.


29 dic 2021

Infinito.

Borrando el primer título para sustituir, en lugar de empezar otro borrador. Pues la caja estaba en blanco. Sólo había dos palabras arriba. "Por azar", era una expresión zigoto, que todavía tenía más profundidad que recorrer en el abismo de las Memorias de Momo.

Ponte en lo peor, de cara a reflexionar tanto sobre los duelos que no conozcas y estén por llegar, como sobre aquellos que aún pesan en el alma.

Las caídas, tropiezos y errores son inevitables, si se quiere salir a la luz, volver a la marea. Afrontarlos con las experiencias previas como escudo es solamente una de las opciones. La otra es ver que la inmensidad del Cosmos y de lo que nuestros ojos no alcanzan a ver, empequeñece tu soplo de vida de polvo de estrellas que eres. Lo desconocido, lo que sucederá, es mucho más grande e inabarcable que tus  limitadas experiencias que extrapolas inconscientemente a un pequeño sistema de ideas, minúsculo, comparado con todo el saber de la Humanidad. 

Y sin embargo la rueda. Y el azar enfrente de nuestra pequeña cuota de decisión. No hacer daño a los demás es tu propia revolución, ya no más causar dolor. No como a ti te lo han hecho. No como se lo han hecho a otros que no eres tú, que amas o que incluso ni conoces, pero que por el aleteo de una mariposa podría estar sufriendo las consecuencias de cualesquiera actos, al otro lado del globo. Cuando allí es de día y aquí de noche.

Por azar, por infinitas posibilidades, por el devenir grotesco de la tecnología en la que confías... o confiaste. Porque es un hecho vivir surfeando la decepción entre el bien y el mal con el que bregamos en este ancho mundo y pequeño punto azul, todo de una.

Cabalga los sueños, las olas de espuma, doma el deseo que es tu aliado, guardada está la esencia que quizá algún día de nuevo fluirá por el aire, liberada de la carga del amor cruel, que mata el alma. El que ata y destroza la belleza de su objetivo primigenio.

Cabalga, Niña Momo, pues el azar no encuentra límites en el infinito de posibilidades. 

El dolor es infinito. Solo el tiempo atempera y modula la intensidad del trago diario.

Inversamente proporcional al tiempo, la potencia del deseo y esa quemazón.

<<Cuando el olvido no se puede lograr porque falta el perdón. 

Cuando no poder perdonar lastra el olvido del daño causado.>>

Ponerse en el infinito del dolor es recordar días negros de confusión total y de solamente querer dormir y a la vez ser incapaz de ello. Angustia y después cólera. Arrebatos continuos de pasión y bandazos emocionales en mitad de una época de desmoronamiento del proyecto vital central.

<<Catatonia y seres viles haciendo leña y vertiendo detritus a la caída en espiral de la pérdida de control emocional. Enésima, perdida la cuenta ya, es devastador para las recaídas, que regresan y persisten, como si fueran tus primeros patines el día del estreno.>>

Infinita confusión por el abandono. Por sentir que no la dejó, sino que la abandonó a su suerte. Conociéndola mejor que nadie de allí. 

En medio de la pandemia que nos haría mejores.

Claro que no nos ha hecho. Y de nuevo es infinitamente al contrario:

Nos ha descubierto como sociedades de egoístas alienades. Así no más se ponen de acuerdo en que no tienen culpa individual de nada y en eludir la responsabilidad propia, como que fuera principal o excluyente frente a la colectiva, corporativa y de los poderes e instancias que deciden lo que se hace con nuestra pasta y el sudor de nuestra mayoritaria clase.

La muerte del civismo coincidiendo con la desobediencia ultrafacha. Pinche caldo.


Tiempo de algoritmos, IA e infinitud creativa.

Tiempo de virus.

Infinitos. 


27 dic 2021

La bailarina durmiente.

 Los fluidos a baja temperatura y el sistema de bombeo aletargado. Lento.

Cuando no baila, hiberna. Épocas de evasión de la realidad, radicales, de autoaislamiento y nieve. De fantasía en vena.

Fantasía con sesgo. Fantasía, pero sesgada. Filtrada por vivencias propias e ideas sobre lo correcto. La criba de la concepción personal del mundo en el que a cada uno le toca vivir. Unidimensional.

Sin baile y música se frena el bombeo emocional. Se enfría el deseo, del que la bailarina está presa. Puesto que no es lo mismo desearla que amarla. Y ella amó una vez entre fuego de la pura hoguera, pero no era lo correcto. Asumió el destierro y se adentró en la tundra, para renacer y solamente ya ser deseada.

Deja de desear y es como vivir sin salsa. Aunque a veces apetece la pura carne. Ese es el sexo animal, al que aboca el amor sin deseo. 

<<El que no te gusta nada. Mecánico para sentir los fluidos vitales recorrer las estancias que necesitan la sangre para no ser miembros muertos. Cuando la masturbación es autocastigo. Cuando un latido genital es atroz en soledad. Cuando tu corazón te ruega que recuperes el sentimiento de amarte, sin violar lo más íntimo de tu ser porque no fuiste suficientemente digna. Del olvido sin odio...>>

De la demostración de que el amor es el más poderoso, eficaz e incluso perverso remedio. Pues de la mano de él van el deber y lo correcto. Que duelen a veces tanto como iluminan los ojos de la prole, en equilibrio.

El dolor de las intersecciones en los caminos de la senda. Aún quema dentro, dejar atrás mientras sigues la luz de sus ojos. Que se alejan en sentido opuesto a los del Rey Vampiro, en el cruce.

<<En sus ojos está la verdad del amor. Siempre ha estado ahí. Dentro de pocas lunas la bailarina despertará a las mambitas. Para caminar a su lado y contarles que bailen mirando bien en los ojos. Y seguirá a su lado, para cuando se equivoquen y las hieran los zarpazos del silencio...>>


Y bailaremos. Y ya no seguirás soñando.

20 dic 2021

Voluble.

 Ese viraje de la nave, que resulta ser tan maravilloso, y le hace tan feliz. La gran fuente de inspiración son ahora sus raíces. Las más profundas, las de los seres que la llenan, sus referentes amados. Su madre, su abuelo, su hermano mayor, su hermana pequeña, sus soles.

La isla de nuevo ha vuelto, junto con la erupción del Cumbre Vieja que en estos días termina, a tomar protagonismo en su mirada al mundo, desde allí, desde la Luna en la Tierra, se reflexiona mejor. Alejada del mundanal ruido, preocupada por los que están sufriendo, eso sí, del mundo entero. Porque su patria es la Humanidad, lo ha comprendido. 

Ya no será inconstancia reincidente, recaída, mirar atrás para ver dolor. Ahora busca las cosas que aportaron el agridulce pica-pica. Ese que entre la duda y la verdad hace aflorar los buenos sentimientos y cierra la puerta a las cavilaciones sobre las intenciones ajenas.
Que hagan lo que puedan, quieran, les dejen. No es su asunto. El reniego es completo y solamente regresa allí para conversar con amigos y buena gente un poco y para presentar el escaparate del alter ego porno erótico. La publi, vamos.

Y hay ausencia de letras íntimas, porque los roces son profesionales, últimamente, y ha hecho un parón en las relaciones sexuales a distancia de tipo lúdico. Ha perdido el interés porque prefiere la auto exploración e ir más allá en lo tapado de la perversidad de su mente. Quiere aprender a domar y dejarse hacer también. Porque si hay algo de lo que es muy consciente es la edad que tenía cuando hizo el descubrimiento. Hay tiempo por recuperar y mucho que aprender, mucha curiosidad por saciar. Pero con calma, que la prisa no es buena compañera en estos lances.  

Bueno. Es desde cero en todo. También el colchoncito, que debería tener listo ya a esta edad, como siempre más o menos quiso... Nada ambicioso y relacionado con la forja de la ausencia que la moldeó: un colchoncito rondando los 45, por si la vida le hacía llegar desgastada y para cubrir necesidades básicas en caso de enfermedad o por tener que usarlo para una urgencia de la prole. Y la urgencia fue divorciarse, que a decir verdad no entraba en su cabeza gastarse el mini patrimonio en tomar distancia, no estaba calculada esa desviación de la trayectoria...

<<Así pues, de cero y sin nada. Pero piensa con claridad y ve que la estabilidad traerá la constancia, acabará con la impaciencia que era socia de la volubilidad y que lo único que quedará al azar serán las almas que se crucen, ahí no habrá búsqueda nunca más...>>

O porque se las tope o porque un día alguien cumpla su promesa y se llegue a la Ínsula para tocarla, cuando lo pida ella y esté preparada. Así siempre ya: según sus tiempos y necesidades, no cuando le venga bien sólo a la otra persona.
D. se quiso llegar pero no entendió esto. Y con A. se apaga la brasa de tanto esperar, ya casi un año. Solamente las jotas, dos, en Madrid y alrededores. Pero secreto incluso para ellos, estos pensamientos, ya. 

Todo cada vez más hermético. Y es difícil que cambie de opinión a este respecto.


<<Porque el amor todo lo puede, pero si es puro. Y como ya lo tiene, no dejará que el embustero le quite al bueno el protagonismo. Nunca más.>>


17 dic 2021

Sentencia y sintaxis.

 Leer, ver aquello.

Una frase lapidaria dando donde más duele, en una de tus convicciones más firmes, pilar de tu existencia, contención de la barbarie, camino correcto entre espinas y flores. Pero era necesario. Que lo verbalizara o fotografiara impreso en un soporte de esas seis palabras. Que juntas son un canto amargo a la desesperanza. Y sin esperanza en lo bello, la vida es un asco. 

Una vez hecha la condena al sentimiento despojado de la razón, que tantas veces lo malogra, solamente queda traducir el código. Y también dónde están sus raíces, pero no las geográficas, sino las de la patata. Dónde y en qué momento de la dimensión tiempo ocupada por sus latidos, estos dejaron de sonar al ritmo de la melodía de sus sueños.

Porque cuando no hay pragmatismo para los devenires del análisis de la realidad, lo que romantiza el aura de esa persona, tampoco debería haberlos para los asuntos del corazón. Es contradictorio y difícil de encajar en el rompecabezas. Así que desistes. Por terca que sea tu cabeza a la hora de dejar por imposibles los enigmas, insistiendo en entender.

Puesto que la sentencia es ineludible. Te está definiendo. Dice que por inmenso que sea el sentimiento, no podrá derribar el muro que se interpone entre la claridad del día y tú. Aquél día se cerró primero la puerta, antes de que la chimenea se apagara y consumiera el resplandor de las llamas póstumas. Pero la oscuridad había llegado antes de que el último rescoldo se transformara en fría ceniza. Y sin perder un segundo, empezaste con la obra, fuiste añadiendo ladrillos a ese nuevo límite, hasta que alcanzó tu altura, llegado casi el final del año. Pero a tiempo.

La cuestión es que esa concentración de amargura resumida en una fea frase constituyó la completa, total y absoluta rendición. Si alguna vez pensaste que quizá el tiempo hiciera de las suyas un día por casualidad, encogiéndose de golpe al solaparse en el espacio de nuevo dos existencias que aún tienen rastros de bilis comunes, proponiéndose alinear los astros del amor que arrasa, leer esa que pretendiste bofetada a ti propinada, terminó por poner toneladas de cal viva en los nobles sentimientos que algún día te inspiró.

Ver claro que hay reacción al descalabro de la imagen. Que se siente desnudo y descubierto y el siguiente paso sea adentrarse por un campo de minas, para ver si por enésima vez corres a sus brazos. Y no. Porque sabes que no las pisará y que el zorro sigue tras las uvas.

Las del narcisismo. Querría que vuelvas a mostrar más cosas de las que le salvaban del tedio, pero ya no hay interés: hay prudencia y calma. Te has cansado de ser el perenquén paralizado por el miedo, inmóvil, entre las zarpas del gato que juega pero no remata. Si no va a rematar, reconociendo la vil burla, sincera y simplemente diciendo que jugó haciendo trampas, te desprenderás de la cola reptil y huirás lejos, donde el felino cruel no te alcance.

<<La última salida entre la ventisca de sueños rotos también te ha enseñado.>>

Esa salida ha sido un duelo, pero estás muy orgullosa de la entereza y madurez que te da haber pasado por el otro realmente trascendental y relevante de tu vida, porque has sabido desde antes de ponerte a ello que podías con eso.

Vaya que si podías.

Tu racionalidad, puesta en practica cuando ya controlas mejor el porqué de las emociones que te atormentaban, funciona de manera óptima.

Así que ver el resultado del control de aforo a la Ínsula es satisfactorio. Mucho. 

Como los elogios por tener ventaja con la sintaxis en clase de Lengua y los sobresalientes en análisis y comentario de los textos.



<<Para ti era fácil. Como amar. Lo difícil es odiar, que lo haces, como el resto, también. Pero a sabiendas de que es una inmolación, para tu manera de ser. Te mata un poquito más rápido que el solo desgaste vital...>>

15 dic 2021

Se apaga el volcán.

 Recuerdo que se despierta en su mente, vuelta atrás, retroceso, sufrir, confusión, búsqueda de porqués de las conductas y el trato recibido del que creía que era la sensibilidad pura. Crueldad. Primero sin motivo aparente. Posteriormente, descubierto el pastel, otra vez crueldad por saber que cuando aquello sucedió su maltrato verbal fue motivado por los nervios de sentir el aliento en la nuca de la tonta ingenua enamorada que fue. ¿Qué temió? ¿Una explosión de ira que trajera detrás una consecuencia? ¿El qué? ¿En forma de venganza y descubrirle ante todos como el cabrón sin pintas que era? ¿O acaso temió la violencia verbal destructiva de la niña desbocada? 

Esto último es tan improbable, visto lo acaecido después, la mofa, la burla, las risas con las pseudos y el cachondeo cuando se cabreaba ella en el antro, tras separarse cobardemente, del mismo modo que hicieron los otros veintitantos en cascada, cuando la lincharon públicamente. Todos silencio y silbidos mientras se lavaban las manos. Esa crueldad es el residuo tóxico que amarga y debe enterrar bajo tierra. Porque sobre patrones de conducta evitativos ya sabía un rato ella, antes de llegar y aficionarse a tomar café con ponzoña de la que sirven de las mokas mañaneras que dan los buenos días, en esos garitos despelleja almas.

Ciclo, bucle. Regresar a esa esquina desde la que la perspectiva de lo observado cambia un poco. Por la orientación, el momento temporal, el día de tu vida en que se reproduce la escena... Pero en lo esencial es lo mismo: envidia, celos, linchamiento de la persona que es simplemente rara y no encaja. No digamos ya si el elemento a batir se ha revirado previamente contra la manada. Ahí entonces es ya a machete. Por acción y por omisión, callando cuando se ven las agresiones, aunque no sean propias y se caiga en contradicciones con respecto a otros posicionamientos anteriores.

Humillación y calumnia, continua, de noche y de día...

<<Y él, si no cómplice, callado. E incluso compadreando con gente que la llamó Malamadre. Sobrenombre que un día adoptaría, porque es sarcasmo y reivindicación ante personas que sostienen lo contrario, en los antros de Internete...>>

Esto es: que los niñes han de adaptarse a tu vida y no tú a tus hijes. Le dan la vuelta a la tortilla de la responsabilidad y se quedan tan anchos. Si no a ver cómo es posible que cada día más niños y adolescentes, y cada vez más jóvenes, posean a título personal un móvil con el que se encierran en su habitación o aprovechan los descuidos adultos y las inevitables negligencias, puesto que no puedes estar las 24h del día pegando las narices a tu prole, para acceder a una conexión que puede poner en serio riesgo su sano desarrollo emocional.

El terrible ejemplo, además, que somos los adultos enganchados a redes y antros sociales en línea, con nuestras conductas y maneras de relacionarnos, para los más jóvenes. Incluso sin necesidad de tener acceso a conexión directa, puesto que hasta en los informativos y programas de televisión se hacen eco de las tendencias y polémicas en redes como Instagram, Twitter…
Pero ni la tele encendida hace falta: padres y madres atienden hoy en día a lo que quiera que estén mirando en el móvil mientras la chavalería juega en el parque o en casa. Reclamen o no atención y tengan la edad que tengan. Es así, somos todes, está normalizado estar en la cola del super absorto contestando al WhatsApp.

Aquel día estabas cantando por turnos una de Siniestro Total muy famosa, una frase cada uno de los parroquianos del antro. Una bonita colaboración que se inició a partir de una simpática aportación improvisada que se te ocurrió a ti sobre la marcha.

Se unió al coro uno de sus más colegas de allí. Te hizo gracia y le capturaste la canción hilada, cantando con su amigo. Un momento de buen rollo. Sin más. Y al enviárselo por el chat privado al que te había sacado desde dos semanas antes de veros en Madrid, se enfadó. Dijo que no quería saber nada de ese garito y que no le enseñases nada. No quería saber nada, en realidad, porque él estaba usando otra apariencia para entrar de espaldas y sin ser reconocido. Y ese día temió. Y por eso te trató mal en privado. Como varias veces sucedió entre julio y septiembre. Después ya no tanto porque tú misma te alejabas largas temporadas, hasta que a mediados de diciembre todo acabó.

<<A mediados de diciembre de 2021 se apaga Cumbre Vieja, después de arrasar los hogares de muchas personas que se ubicaban en el camino de los ríos de lava de la que ya es la Gran Erupción de la isla bonita.>>

 


♪♫Pude ver lugares bonitos, pude imaginarlos contigo...♪♫♪

13 dic 2021

Traviesa. Memorias de Momo (IX).

No ha cambiado nada. Nada cambiará. Nadie podrá hacerlo.

Por eso se fue. Para ponerse a salvo del dolor.

No quiere saber. De esa pérdida de fe en el amor. Soportará la suya propia, no la de quien le hizo prometer en falso.

Como quien quiere olvidar lo que sucede en otros mundos atroces, en los que la explotación y el genocidio fratricida de la especie humana, ya no lo es. No son hermanos ya los engendros que creen en someter con su mano de hombre a otro igual. Tiempos venideros y pasados, entre los que pugna por destacar la belleza del sacrificio que no lo es, pues si por amar se sufre, ese destilado de pasión solitaria será elixir sanador en otra dimensión, a alguien compensará. Y será lindo, aunque no puedas verlo.

El lado oscuro del ser humano siempre estará rondando. Ella, que conoce su cruel habilidad para tapar la luz de la alegría, sabe que la mayor violencia es la mentira, que va de la mano de la conciencia inteligente sobre el mal que ha causado.

Sabe que esa es la esencia de la bondad.

Cuanto más sabes de ti, del lado oscuro de tu alma y la capacidad intrínseca del mal en tu interior, más cerca estás de relegarla al ostracismo. De que no te controle. De la belleza.

<<El amor puede con todo, detiene tu maldad, mata la suspicacia. Paraliza la escarcha invernal de las almas heridas, que abren una rendija a la luz de la confianza.>>

Las travesuras lejos e invisibles, únicos signos vitales de aquellos ecos. 

Desprenderse otra vez de la piel. Reconocer el punto de partida como nuevo, por fin.



De cero, sin nada pero con todo. Esperando.


10 dic 2021

Vulnerable.

M.- Es un déjà vu. Y estoy de nuevo pasando por el mono. El síndrome de abstinencia de la distancia y la desintoxicación voluntaria. Volviendo a dejar de ir a los lugares donde sé que está. Y ya he superado aquella cuenta atrás de hace dos años. Hace mucho, llevo un mes sin esa droga. 

N.- Y cómo te sientes, ¿en qué consiste ese síndrome?

M.- Ahora ya voy levantando el vuelo, pero he tenido un par de semanas de melancolía aguda. Doliéndome de mis errores y en algún momento he pasado angustia.

N.- ¿Angustia? ¿Por qué te angustiaste?

M.- Porque justo antes de decidirme a ingresar en el grupo, supe algo acerca de su salud que me preocupó. Siempre he estado preocupada por su estado de ánimo y si está bien, en general. No saber me angustia. Pero al segundo pienso en que está en buenas manos, que debo preocuparme por mí primero y que mi angustia no sirve de nada. Salvo para encontrarme mal yo.

N.- No te angustias por eso. No es verdad. Eso es una respuesta muy convencional, Momo... ¿Su salud? Tú misma te lo has dicho, está rodeado de gente que se preocupa por eso y pueden hacer más que tú angustiándote a distancia y decidiendo salir por completo de su vida, hasta en redes y antros en línea. Cuéntamelo, si quieres. 

M.- Si hay algo que me angustia es la posibilidad de que sí me eche de menos, saber de mí... yo qué sé.

N.- ¿Hacerle daño por irte? ¿Después de cómo te has sentido tratada?

M.- Va más allá. No es eso. Pienso en los indicios claros de una atracción entre nosotros que nos fue difícil vencer y que dejamos a medio resolver por otras personas. Pero la dejamos nosotros dos. Mal o bien. Cerrara en falso o no.

N.- Te dejó él a ti, Momo. Y de una manera muy cobarde.

M.- Sabes lo que quiero decir. Nadie lo supo hasta después y, al menos que yo sepa, no estuvo motivada porque lo descubriera nadie antes de que me dejara.

N.- Eso lo dices para redimir tus culpas acerca de lo sucedido después. Porque te sigues sintiendo culpable de cosas que no son culpa tuya. No has sido tú sola. No es posible, es la interacción con el medio. Y el medio no ha sido como el mar como un plato, se te han echado encima las olas de tormenta. De las relaciones entre ellos de los otros. Pues tú estabas al puterío y a tus cosas hace tiempo. Con muchos problemas en analógico que resolver y muchos cambios en los dos años que han pasado.

M.- Ahora la que no entiende soy yo. Pues quizás sea que me siento vulnerable porque me auto exijo mucho. Sin embargo hoy es el día en que pienso que lo del hilo cervantino fue muy divertido y me he reído un montón a cuenta de eso. Pero que antes tenía que haberle quitado la careta, que tardé demasiado y que se burló un año entero. Tendría que haberle ido a decir cuatro cosas delante de todos hace mucho tiempo. Así que no, ya no me siento culpable de eso.

N.- Vale. Genial. Pongamos que confío en que eso sea así y veas con claridad cristalina las responsabilidades al menos compartidas, en todos los sainetes que se dieron entre cierta gente que se metió donde no le llamaban y sin saber. Entonces, Momo... ¿la angustia?

M.-La angustia es que no son los demás como yo soy. Que si mi ex se lía con alguien y me entero pasado el tiempo... y veo que algo le afecta aún en relación con esa otra persona, mucho después...

N.- Ya. Momo. Ahora te entiendo, veo por dónde vas. No puedes ser tan vulnerable, no. Deja de pensar en las consecuencias que pueda tener para los demás, que para colmo te dañaron, la decisión correcta de cuidarte tú. Amor, ¿no lo ves? Claro que no es como tú, cariño. Tú eres resiliente, valiente. Y cuando llegó el desamor con el padre de tus hijas, lo afrontaste y te negaste a criarlas y educarlas en la mentira. En la más grave que puede haber, además. Si no hay amor, no se puede fingir ni pintar. Y mucho menos obligar al otro a quedarse.

M.- Gracias, Nines.

N.- De nada, mi niña de ojos grandes.

7 dic 2021

Sangre de drago.

Arraiga robusto, espectacular y lento crece.
La savia roja, como no podía ser de otra manera, y la dualidad árbol dragón mágico, como tendones de cuello de gran reptil asemeja su leño.

Así, como un cuello largo de mujer. Bello en tanta condensación de simbolismos y apariencia externa híbrida, como de fusión entre reino animal y vegetal.

Incluso carece de anillos que marquen sus tiempos, esta planta, se resiste...

Estructura tubular vertical, como un órgano en el coro de un templo, pero entropía al tiempo.

Se adapta a riscos en Canarias, se hizo mayoría en una isla de Cabo Verde, asentando su hogar en el Atlante Africano, sazonados por el desierto continental, que viaja en forma de calima, subida en los alisios, hasta los archipiélagos nacidos del fuego.

El jable y el drago, buenos compañeros y vecinos, ven pasar las generaciones de insulares y turistas. A veces son sepultados por cenizas y nuevas capas de roca líquida que descienden por las laderas de montañas que se abren y expulsan fuego. El ciclo continúa y no es mala noticia que el Planeta esté vivo por dentro. Es mala noticia que lo matamos por fuera. Que lloran ya sus pobladores a lo largo y ancho, por las consecuencias del desarrollo insostenible de la mano del capitalismo salvaje, y ya no estamos de acuerdo en frenarlo ni los menos responsables de esto, aunque sea previsible que los máximos hagan lo de siempre: escurrir el bulto.

<<Las palabras derivadas y las familias. Lo draconiano, el dragón, Drácula... 
Referencias entremezcladas a los dragones rojos en todo el globo, norte, sur, este y oeste.
La sangre roja que sella alianzas, los sobres lacrados en rojo, con importantes misivas a lomos de caballo.>>

El breve lapso que es en realidad, desde las conjuras que viajaban al trote por sendas de barro perdidas entre frondosos bosques encantados, con conspiraciones escritas de puño y letra, para destronar casas enemigas, hasta hoy en día, donde las conspiraciones corren en red por las mensajerías privadas de las redes sociales...

Los pros y los contras. De multiplicar las posibilidades por mucho, que da Internet. Porque es para lo bueno, pero también para lo malo. Una herramienta humana poderosa, será un hito por siempre, en nuestra historia como especie pobladora del Cosmos.
La especie que más crea pero también la que más destruye, en el Planeta Tierra.

<<Llegará el día en el que encontremos el modo, si no de borrarlo, de aprender a gestionar el odio que recorre las redes de una manera en la que no ocupe tanto en nuestro día a día. Supongo. Forma parte del pensamiento progre optimista, dicen. Pero es que la visión pesimista tiene un final muy jodido, me temo. Y quiero confiar en los que vienen, en que son mejores. Porque lo creo, que el planeta está superpoblado porque en esencia somos cooperadores y capaces de lo mejor.
Me niego a creer que lo destacable es lo otro...>>

 

 

El amor es el camino. Y lo puede todo, desde luego. Es la paz.

3 dic 2021

Inexpugnable. Memorias de Momo (VIII).

Como corazón de granito. Como cráter de volcán en erupción.

Alguna vez pensó de él que era un ser extremadamente vulnerable. Se creyó el papel, el rol de niño tímido y bueno, que no se atreve a decir al ser amado lo que siente, por miedo al rechazo y a pesar de estar ya talludito para estas boberías de preadolescente enamorado de la maestra sustituta en prácticas.

<<De piedra cómo me quedé al leer aquello. Por un lado me sentí estúpida. Tras de eso, me entró pavor porque varias piezas encajaban en el puzle de lo sucedido en julio con los celos de mi amiga, que parecían más dirigidos contra mí que contra la supuesta preferida del muchachito. Lo voy a llamar muchachito, para quienes tengan sospechas bien encaminadas y para la mayoría que está más perdida que una aguja en un pajar, también. Pero al instante siguiente me tranquilicé, pensando en que era obvio que no se había puesto de mi parte ni defendido tras la maniobra de contarle a toda la cuadrilla que la había mandado al carajo y dado con la puerta en las narices, que resulta que es algo que no me duelen prendas en hacer en analógico, tampoco. Por desgracia me ha tocado varias veces, no es algo agradable pero se llega a ello porque tienes que hacerte respetar. Y hay personas con las que el único modo de detener su torrente verbal de odio es ese. Así fue aquella noche, que me dijo de todo menos bonita. >>

Volviendo al descubrimiento, tras pasar la nube de la posibilidad de que aquello no fuera un cebo para hacerle creer precisamente lo que en ese momento aparentaban esas reflexiones tormentosas, Momo valoró de nuevo las consecuencias de caer en una trampa así. Qué esperarían que ella hiciera al leer aquella retahíla de sinsabores porque al parecer él había perdido algo en el mismo fin de semana que Momo coronaba a su Rey. Se diría que una oportunidad...

Abre los ojos mucho Momo, ahora.

▬¿Qué pasa? ¿recordaste algo importante?

<<No sé si puedo descartar el cebo. No sé cuándo exactamente, pero poco tiempo después de yo leer las declaraciones, las borró. El día que zanjé ante todos señalando y contando que había leído lo que decía en el mismo día que le hablé de cómo había sido dormir junto al Vampiro Rey, también revelé que no podía demostrarlo porque las había borrado...>>

▬¿Te preocupa que lo creíste?

<<Lo creí pero al mismo tiempo no, fue un papel que interpreté con mucha eficacia. Sé de buena fuente que no pocos lo creyeron. Hablándole en privado a espaldas de mi amiga, que estaba colgada de él y en ese momento enemistada conmigo, intenté, sin éxito, liarle a ver si me tiraba los tejos. Creía yo que sin éxito. Pero porque fue mi amiga la que se puso celosa al descubrir nuestro contacto por otras personas que se lo dijeron, no por él. Yo sé quién se lo dijo a ella desde siempre. Y eso motivó que me mandara un SMS. Que recuperáramos momentáneamente la relación, por un par de meses, hasta que le volvieron a comer la oreja con una trola o se lo inventó ella como excusa para dejarme de lado de nuevo. Pero la cosa es que nunca me quedó claro si es que ella era una celosa patológica o que, al verme a mí completamente pez (entre otras cosas porque no había conseguido nada en privado, no vi tal interés por mí que otros sí mostraron rapidito, que si un avatar re loco, que si linda infinita y mierdas varias, ya sabes...), trató de sonsacarme acerca de mi verdadera relación secreta. Para descartar o porque no me creyera... No lo sé. De aquellos días recuerdo unos comportamientos totalmente pueriles que por suerte nunca en mi vida he tenido para relacionarme con mis parejas sexuales. Si me gusta alguien se lo digo y no entiendo a quien no mueve un dedo esperando a que pasen las cosas por sí solas. Por eso sé que el vampiro dijo "¿Puedo entrar?", y que yo le dije que sí.>>

Pero entremedias ha estado la pandemia Covid-19. Quiere decir Momo con eso que considera que, tras zanjar, no tenía ya nada que ver ni tiempo que perder con el muchachito. Fueran sus intenciones las que fueran, la ofendió gravemente, después de confiarle secretos personales y ser el único que supo qué hacía Momo en la capital, primordialmente, ese fin de semana. De toda la cuadrilla y del entorno. Nadie salvo él. En su día la traición fue el miedo, tras el torrente de indiscreciones de infidelidades y sordideces de líos de faldas y malos polvos dentro del aparentemente bien avenido grupo, del que la hicieron testigo y partícipe, unos y otros, como confidente simultánea, voluntariamente o de rebote. Total que Momo se asqueó y también se acojonó. Como el vampiro una vez, que dejó a medias las explicaciones de porqué podía llegar a oídos de la Gran Lady el devaneo entre ellos, sintió un escalofrío en la nuca y valoró la probabilidad de que por alguna cagada que en ese momento no acertaba a hilar, el muchachito hubiera indagado, aún siendo que apenas sabía localización y hora aproximadas de la cita y que estaban engañando a sus respectivos sobre su paradero real, no la identidad, cruzando datos con otro alguien. 

<<La paranoia febril>>

Rápidamente decirle a Momo. Y ella: 

<<Claro. Por supuesto. Así se lo dije yo a él aquel día, incrédula. Menté hasta a la Gestapo. Pero es el malsano ambiente de un antro en el que sabes que todo el mundo quiere enterarse por detrás. Entre bambalinas. Metiéndose las rayas de merca en privado en el aseo roñoso del pub de copas. Y él frenético, como pocas veces lo noté en línea. Verdaderamente preocupado. Que yo entonces no entendía. Y no entendí hasta mucho después. Meses después, cuando lo descubrí también como un niño, escondido tras un arbusto con poco espesor de follaje pero en el que ni me había fijado antes>>.

▬¿Cuándo regresó esa duda sobre si cebo o celos?

<<Cuando vi el compadreo entre todos, muchachitos, viejos pichabrava, vampiros, malas zorras intrigantes e incluso con los que defienden a las ratas de pozo negro y cloaca, volví a pensar en la doble vertiente del asunto, cebo vs. celos. >>

▬¿Y?

<<Me dije que a mí qué coño me importa. Que ya estaba curada de espanto, que más daño que me hicieron con mis hijas cuando estaba en riesgo su custodia, es imposible...>>


 "Que no hay amor sin admiración, como dijo Almudena Grandes".

2 dic 2021

Hibridación.

<<Los orbitales atómicos, ese hueso en mi vida académica.

Elisabeth, niña híbrido mitad humana mitad lagarto, "La niña de las estrellas" de la serie V.

En mis referentes culturales cercanos. Comprar la TeleIndiscreta con las pegatinas de Diana y Donovan. Las especulaciones acerca de las escenas en las que comían ratones. El asco que le daba a nuestras madres...>>

Hibridación de genes y ambientes distintos de origen que de espacio geográfico en el que tu simiente se desarrolla. Fue después de ellas nacer aquí o ya estaba la fusión hecha. Lo último, cree Momo. Ya sin ellas no habría salido de aquí tampoco, de hecho. Pero tampoco sabe qué habría sido de la relación, sin ser madre. Si no estaba ya herida de muerte antes, llegaran ellas o no, y si quizá estaba ya escrito en el viento lo que sucedería con tal maridaje de tan dispares crianzas.

La seguridad recuperada es que no te afecte que cuestione tu lado austero en el consumo mínimo necesario, para favorecer la parcela creativa y sanadora de la persona. En la que Momo cree no como reivindicación de ningún talento o trascendencia, sino como vía de escape, catarsis y bienestar personal, pues eso le produce el volcado de pensamientos, experiencias, ensoñaciones e incluso opiniones desde su perspectiva insular y ultraperiférica, de la realidad de nuestros días.

Hiper conexión hibridante, palabras que el corrector de texto no reconoce. Separando la primera en dos, así sí. Metalenguaje, neolengua, exposiciones airadas en redes sobre cuestiones identitarias en las que se juzga qué es prioritario defender o no, dentro de las muchas luchas que una izquierda llamada "posmo" de manera pretendidamente despectiva (pero solo pretenden, no consiguen) y que en definitiva abarca colectivos enarbolando un mínimo común, nada despreciable en este tiempo, que son los DDHH. Cuestión esta que banalizan a derecha e izquierda de esta masa mayoritaria generacional que nos sucede como sujeto político a los anteriores. Gente que nació de los noventa en adelante y que reclaman su legítimo derecho de hacer. Nos toca hacernos a un lado y apoyar con la experiencia, no machacar las iniciativas que nosotros no supimos poner en marcha. Porque la desideologización y derechización de la sociedad, lo siento, no es responsabilidad de ellos, viene de mucho antes. Y los que estábamos luchando contra eso, lo haríamos mejor o peor, pero perdimos. Es hora de ver y reconocer nuestros fracasos honesta y sinceramente. Es hora de confiar en los pros del mundo globalizado y su interconexión. De quitar nodos a los malos, reforzar y tender nuevos entre los buenos, y confiar en el buen criterio, hacer y honestidad de los que vienen. Sean pocos, muchos o nos gusten más o menos con sus taritas, que se las hemos pasado los mayores o algo hemos tenido que ver, al menos, en su desarrollo.

La hibridación personal del volcán con la meseta gélida, por su parte, fructifica en seguridad en los pasos últimamente dados. Imprescindible esto para la propia aceptación. Defectos, virtudes y lo que es aún más importante para Momo: sus tiempos. No permitir que la influencia externa modifique los hábitos adquiridos en soledad que van bien para su bienestar emocional. De la mano de ello, viene la claridad de ideas, la paciencia, la calma. ¿Productividad capitalista mínima? Tal vez. No le apura. No le achanta.

 "Buen día, buen lunes, a ver si te sale algo..." Palabras dichas cuando recién ha conseguido un fuerte ingreso que le cubre dos meses de alquiler, gastos de casa, poner a rodar de nuevo el coche viejito, asegurado para currar por cuenta ajena, cuando lo necesite. Lo ha hecho sola. Pero él siempre necesita más. Y más. Y más dinero. Y más tiene, más gasta. Es voraz e insaciable. Y Momo hace tiempo que no necesita eso, para vivir. Vive de alimentar a las mambitas y verlas crecer. Para eso no hace falta pagar un pastón de letra de coche nuevo todos los meses. Ni trabajar tantas horas que no puedas ver la evolución y el entusiasmo en sus ojos y oídos que descubren cosas. 

La escala de medida es distinta y eso no tiene arreglo.

<<Momo es un híbrido, igual que sus mambas, las tres. Y quien se adapta a su hábitat, sobrevive.>>