25 jul 2021

Aférrate.



 Me enterneces.

Sé lo que sientes.

Aférrate a ella, mi amor. Son lo mejor de este mundo...

Esta ternura no se va. Indago en tu vida, cómo no hacerlo.

Navego entre marejadas de ira, tristeza y, cada vez menos frecuente, ternura... Que sigue estando, aunque es una llamita exigua.

Saber que estás bien es saber que estás para ella y los que vendrán. 

Pero me invade la tristeza y creo que no es justo ni procedente, pues elegiste dejarme varias estaciones antes de yo llegar a mi destino. 

Si te acojonaste o no, si pensaste que mi locura era vendaval y no soplido entre la aulaga, ya nada se puede hacer, yo seguí mi senda.

No quiero morirme sin verte ni que te vayas tú tampoco.

Siento un lazo, un hilo de nylon irrompible.



15 jul 2021

Mezclados los caldos.

 Momo se despertó entre sudores, sobresaltada. Una vez se ubicó y reconoció la habitación de hotel y a la mujer desnuda a su lado, suspiró y sonrió al mismo tiempo, mientras se ponía la camiseta botada en el piso del cuarto y se levantaba para fumar un cigarrillo en la ventana.

Estaba disfrutando de un sueño erótico y de pronto la cara del amante que le miraba a los ojos no era la que minutos antes estaba enterrada en su entrepierna. Le solía suceder que si había follado antes de dormir luego repetía en sueños. Era una suertuda con lo de su materia gris hiperactiva para estos menesteres del placer sensual. Era como una retroalimentación que le duraba horas. Y de la que sacaba rendimiento económico, para redondear la experiencia de esta edad de los cuarenta y pico años desaforados, de búsqueda y recuperar tiempo perdido, tras una larga relación monógama y castradora en su último tramo. De aprovechamiento de los jugos de la vida, también de todo tipo de fluidos sexuales. De aprendizaje a mil por hora, sobre sí misma y sus verdaderos deseos como ser sintiente. De sus perversiones típicas y de las que no lo son tanto...

El amante intruso del sueño no era nadie. Nadie que recordara. O al menos desconocido para ella. 

La que le comía el coño era Maru, minutos antes. De lo arrolladoramente bien que lo hacía, el sobresalto le parecía del todo lógico a Momo. Puesto que ella desea más si conoce a quien se la bebe; y una de las cosas que más le gustan de la vida a Momo es tener sexo con seres a los que ama, como era el caso de su Maru, aunque en sueños.

Bocanada de humo al exterior. Hace frío fuera: 

<<Puto Madrid. Extremo en invierno, extremo también en verano. Obviamente los cristales están empavonados, mucho. Las ocupantes del lecho estábamos ardiendo y con las máquinas a todo trapo. Hace apenas un par de horas que nos lamíamos aún, como gatas en celo... mmm>>

Lo que perturbó a Momo de esa faz cruzó entonces de repente, como un rayo, por su mente, mientras fumaba sin pensar en nada importante. Mirando a las luces de la ciudad, empezó a enumerar nombres entre susurros...

Nadie que recordara... pero con una fisonomía que le resultaba familiar.

Así entendió el porqué del sobresalto y la interrupción del sueño.

Momo ve la posibilidad...

El día en el que las letras se vayan disolviendo. Cada vez menos soluto en un mar de disolvente.

Con muchos peces.

...

El día en el que la frase "¡Qué mal hemos follado!", que despertó la ternura de Momo con uno al que hizo su Rey, sea una expresión entre docenas de ellas. Escuchadas en la cama. Leídas en un chat. Dichas por teléfono.
Da igual.



Ya no solamente le inspira el vampiro caníbal.

Ya el maridaje es mucho más sofisticado y complejo. La bodega es vetusta y el contenido diverso, el paladar acostumbrado al joven en barrica de roble americano y también al Listán negro de maceración carbónica. 

Es el camino, que andado, da sus primeras treguas.


7 jul 2021

Otros vendrán.

 A menudo me imagino al padre de mis hijas pensando con convencimiento: "Otros vendrán que bueno te harán". En este caso referido a él y a nuestra separación*, claro. 
La expresión es vieja conocida entre nosotros. La utilizaba el máximo lider de la ong jesuítica en la que mi ex colaboraba desde chaval, en la aldea. Y luego la hemos aplicado, entre nosotros, en conversaciones diversas acerca de situaciones del día a día, en la política, o en lo laboral, lo doméstico, etc., de modo jocoso. Ya saben: Zapatero se va de la SG del PSOE y mi ex, zapaterista como era, cuando yo me metía con Jozeluí, me espetaba: "Otros vendrán que bueno te harán". Era como la frase pachacha comodín: después, inevitablemente, había risas Y así es como solventábamos nuestras muchas y enriquecedoras diferencias. Con humor. Siempre. Hasta que dejó de funcionar, cosa que ha tardado en suceder, en honor a la verdad.

Tardó en desaparecer y realmente, cuando ya cierran poco a poco las heridas y estamos cada vez más centrados en el bienestar de las hijas, aunque aún haya mucho desequilibrio, que se le pase por la cabeza esto (de lo que estoy segura que hay quien fomentará que suceda) para mí resulta cómico. No porque los que han venido detrás sean mejores ni peores.  
Hoy es el día procedente para la publicación de esta entrada.
Una entrevista de trabajo. Una sentencia que pone fin a un largo recorrido, muy frecuentemente difícil y árido, durante el 2020 pandémico.
La realidad. ¿Cuál es? La de cada uno. Es subjetivo, no hay acuerdo posible
Sabe lo que pienso, nunca dije otra cosa que crudas verdades.
Se acabó lo que nunca debió empezar, si no hubiese cedido a aquél precioso anillo de madera de coco y ámbar que fue el de pedida, en febrero de 2011 y que se me perdió poco antes de descubrir el primer chasco, en una cena en el sitio que regenta el dueño del catering de nuestra boda. Con unas familias que nunca estuvieron avenidas. Con unas personas que ya no podrán erosionar nunca más mi amor propio. De uno y otro lado.

Las mambitas duermen al lado. Felicidad.

Con que varios me quieran follar y dejar volar mi imaginación, a la vez que estrecho lazos con personas que compran de mi fueguito, qué más quiero.

FIN.



*Pos post: Ratificado divorcio en fecha 2 de julio de 2021. 
Somos un equipo para lo demás.
No necesito comprobar lo buenos o buenas que pueden ser las personas que lleguen. Primero me amo yo amando a mis hijas y después se verá.

Sola estoy bien, me gusta y lo aprecio, para pensar con claridad.