19 ene 2020

Una zorrita mala.

<<Sabe muy bien que no está hecho para el AMOR ♫Vive del placer de ser tan cruel e inaccesible...♪♫>>

Ni yo era esa clase de zorra ni él venía solamente a lo que surgiera. Conscientes o no, nos estábamos buscando. La búsqueda incansable de la sal de la vida, cuando algo ha hecho aguas en la nave que nos traía por un caudal de experiencias y relaciones que nos moldearon, irremediablemente.

Cuando ves que te has alejado de tu esencia y ha tenido consecuencias fatales para ti y los que te rodean, no puedes retroceder ya en el tiempo. Solo queda mirar para delante y, por mi parte hay una cuestión sobre la que poco duda albergo: no soy un cangrejo. Soy sirena, anguila, serpiente, en todo caso. Hacia delante.

<<Y qué mierda significa eso si tú te me quedas atrás, en el recuerdo, para colmo imborrable. Yo no quiero beber de copas lindas a tu salud, un frío día cualquiera en el que nos veamos ya reviejos. Yo quiero beberte a ti. Ya. Cuanto antes. Y no puedo. No me das lo prometido. Has fallado tú a tu promesa, ¿cómo te atreves a pedirme que sea feliz sin ti?>>

(No era igual, yo le amaba, él a mí,  no...)

<<No creíste...>>

Entonces todo se nublaba de nuevo. Volvía el recuerdo del amor francés: 

<<No es sincera, pero te gusta oírla...>>

Necesitaba volver a mirar a esos ojos, a la vez que sacarle.

Un vaivén continuo de sinsabores y días frenéticos por el cambio de casa y de estado mental, que ralentiza y aplaza mis letras aquí, pero sin más problema que el de volver a un ritmo más tranquilo de actualización.

<<Cuándo y cómo me pasó esto de ser tan frágil y a la vez dura, como un roque atlántico: "Sirena, vuelve al mar, varada por la realidad" >>
<<Alguna recaída, un poco de hipo brusco, para los fugitivos marcados a fuego.
Y alguno que otro hechizo, todo muy sencillo, si nada me conmueve...ni los tiroteos de mis amantes>>