25 jul. 2008

FRiDAY AFTERNOON

Desde hoy, el viernes es para Giorgio. Lo que quiere decir que, o bien posteo para presumir de fortuna en el amor -y desgracia en el juego, ciertamente- , o puede ser que esté ocupadísima dedicándole todo mi tiempo.
Forma parte de la nueva idiosincracia, dentro de este otro blog, el hecho obligatorio de auto-recordarme mediante la escritura , qué es lo más importante de mi vida. Y, cómo no, todas las cosas positivas o chanantes que rodean nuestra historia. Sé que nuestro nivel de comprensión mutuo era, es y será (cada vez más, lógicamente) impresionante. No quiero pecar de excesiva vanidad al afirmar que, tengo ojos y oídos , veo y oigo lo que me rodea...y no creo que abunde la clase de amor que nos une.
Recuerdo cuando, de chavala, leí en una revista de adolescentes el típico estudio sobre la duración del verdadero amor. Intentaba ser riguroso mediante argumentaciones en torno a la secreción de las endorfinas y tal. La conclusión era que la duración media del "amor bioquímico" de la pareja estaba en una media de cuatro años. Y al año se empezaba a perder el interés por las hormonas del "contrario"...
Sé que se trataba de un chorriestudio (de ésos por los que Miss Sinner se pirra ;), pero reconozco que me marcó. Así que hasta que no se cruzó Giorgio, yo era de las que no creía en el amor duradero...o verdadero, como querais...JE!
Lo que yo veo a mi alrededor no es sólo que hay gente en pareja que no se aman; veo también mucha gente que se ama y se destrozan la vida, o tienen una convivencia insoportable sin que lo que les rodea sean otros problemas distintos a los que ellos mismos se crearon ( véase: hipoteca+coche a 40 años vista), o simplemente no conviven porque no pueden...o también porque no quieren.
Pero aquí no entra el "nos queremos pero no nos soportamos". Esa chorrada mejor la dejamos para "La guerra de los Rose", que por lo menos te echas unas risas.
Cuando quieres de verdad a alguien, y claro está, no es un hijo/a puta que te pega o un sádico que te pisa la autoestima, soportas lo que menos te gusta, de manera que su parte positiva crece junto con tu esfuerzo por amar todas sus cosas...las buenas y las malas, que todos tenemos. Eso precisamente, el esfuerzo de amar a diario, es lo que no entra en el lote de la primera cita. Ni nunca. Eso lo pones tú o todo se irá al pairo, matemático.
La dificultad está claro dónde reside...Lo difícil es saber reconocer a ésa persona y amarla como se merece antes de pifiarla. En esto hay que poner ganas todos los días muchachos...y estar en plena forma emocional ...y de todo tipo. Sabes que has ganado cuando las cosas se tuercen desde fuera, cuando lo pésimo puede ir aún peor...pero dentro siempre hace calor. Tienes tu salvavidas siempre a punto sea cual sea la naturaleza del temporal...¡Ya no sientes miedo! ¡Lo has encontrado!
En todos estos años de alternancia de calma y temporal, siempre encontramos el calor del otro, siempre tuvimos nuestra guarida, nuestra burbuja aparte del mundo...donde todo estaba bien y fluía la alegría. Ahora también fluye la alegría a raudales...¡solo que tenemos más espacio... fuera de la burbuja! Reina la calma pero se intensifica la euforia. La euforia es delirante, dulce y amarga, cuando logras entender que..: es más importante 'con quién' que 'dónde...'
Aunque la aldea no va a desaparecer del mapa...que espere un ratín.

Evitadinamita.



Fotografía: Tinutxi.