5 dic. 2019

Cartas sin destino, letras para nadie (X).


UNA CORAZONADA FUE ESTA VEZ, LO PUSO EN RUTA, 'BYE-BYE'




Lo sé porque no puedo parar de escribirte. Cuando tengo que ser buena y brotan las palabras, incontenibles, vengo aquí, a teclear lo que me pasa por la cabeza. Las cosas que están ahí, para siempre o por un rato más o menos fugaz. Las convierto en párrafos de intención introspectiva, intentando describir y enumerar todas las cosas que veo que forman parte de un mosaico mío particular. Ahora estoy en una parte linda, con las teselas de colores muy vivos; veníamos de otra zona de gran desgaste, que precisa de restauración. Llevará su tiempo.
El paso de las estaciones ha hecho mella en la piel y en los tejidos. Pero no hay freno para el deseo irremediable, que golpea con fuerza la carcasa de la nave.





UN KILLER RIFF EN SU CONTESTADOR...




Sueño que vienes. Sueño que regreso al mismo lugar pero esta vez te seco y no permito el desperdicio. El sobresalto, la exaltación de la niña indomable, ya los conoces un poco, el salto al vacío...





Siempre me gustó la noria, las atracciones fuertes, las de mayor descarga de adrenalina de la feria.
También quise siempre lanzarme en paracaídas. En sentido figurado lo he hecho ya tantas veces que he perdido la cuenta. Soy muy temeraria y hay que rebajar. ¡YA!
Son las menos las que salió bien, en el saldo de la mitad de la vida, con suerte y sin miedo a que se me escape antes de tiempo, pues pocas personas conozco a parte de mí misma tan conscientes de que muerte es una colega que llevamos al hombro, porque va en el pack.





La intensidad en los sentimientos no es una opción para mi, ya. Es una obligación, se lo debo al que late aquí dentro, reclamando su turno, soltándose de sus cadenas de años, que negaron mi naturaleza original. No hace tanto creía que aquel cambio experimentado era para bien.





Me siento una muñeca de cera, a imagen y semejanza de una especie de florero sonriente, una negra de textos colaboradora administrativa de recursos, una usurpadora de titulíticos, algo bueno tenía que tener, observada con recelo por los logros que ridiculizan a otros que se tiraron media vida empollando entre juerga y juerga que ahora niegan por los profesionales del ramo.
Ahora el figurín está derritiéndose porque otro astro prendió la mecha medio oculta, el plan B de la vida: que brote la conciencia propia del origen digno. De los objetivos y sacrificios de quien estaría muy enfadada y triste por verme sometida al yugo de la infelicidad.
Es por ella y es por todas nosotras. Las mambitas y todas las demás, las que vendrán luego.





Quiero enredar mis dedos en tu cabello, besar tus ojos mientras nos fundimos. Eso quiero.





Y recuerdo en la letanía ["algún día será esta vida hermosa y me someto por eso a tu voluntad"]