25 may. 2020

Mentiras, las tuyas.


Cuando escribiste que no harías más referencias. No puedes. Eso es imposible. Es lo único que queda. Convertirlo, al auténtico y al origen de todo, en uno de los imaginarios. Material onírico. Porque soñar alimenta el espíritu. Mientras esté en tus sueños, estarán las referencias, una y otra vez. Aunque te engañara y no te quisiera en realidad, o aunque no te engañara, si no tú a ti misma pensando que era cosa de dos (y que exista esta duda revela la verdad, que no te quiso y sí te utilizó, probablemente); en tu materia noctámbula te recuerda, sigue deseándote y es un sacrificio apartarte de su vida.
Y mil boberías más, claro. Pero es que la imaginación es libre y no tienes ni una sola tacha a la que agarrarte, con ese inconveniente desgarro de herirte al salir, emborronando más, dejando más dudas.
Pero que sigue tu vida y su vida, saliendo de la tuya, y que eso está bien. Tú volviste a caer en el dulce arrullo del deseo, él no es impedimento para amar a más y mejor. Y esta vez caminas mucho más segura y todo está muy claro. Se puede encontrar quien necesite lo mismo que tú y que te dé tal y como lo necesitas. Y ya sabes que eso está muy lejos del amor convencional y aceptado como normalizado en sociedad. Pero tú eres optimista en eso. Crees que la sociedad cambia y ves el fin de la posesión emocional y sexual del otro. Es este el momento, cuando la tecnología y el progreso ponen del lado de los esclavos del amor y del deseo la manera de comunicarse, hallarse, encontrarse.





Ahora faltan otros tantos encuentros por describir en este blog, que habrán de ser ustedes, queridas lectoras y queridos lectores, quienes distingan los reales de los imaginarios amantes. Rai dispuesta y en casilla de salida, esperando está a que se relajen las restricciones aeroportuarias y se pueda viajar entre provincias, en la desescalada tras estar confinados por la COVID-19...





Nunca habrá mayor satisfacción de la literalidad de la realidad filtrada emocionalmente por la que suscribe, para que no duela o bien para lo contrario, que salga a borbotones la ira. Y halaga y enorgullece, te hace creer más en ti misma cuando alguien le ve una pretensión literaria, no sabes ni cómo definirla...te metes en un jardín. Si alguna vez editaras sería un proyecto muy personal y nada comercial. Este sitio no pretendía ser si no todas las cosas que no has dicho. De viva voz, cuando pudiste. En un chat de cualquier app o red social hoy en día. Son una especie de cartas encubiertas. Tapadas por salitre, vómitos y detritus incluso, muchas veces.
Otras tratan de rodearse de petricor o pino mojado al sol, o de ozono de orilla de mar en Lanzarote, de frescor de baño en sus aguas cristalinas, de fluidos sexuales mezclados en los post eróticos.
Mezcolanza de cotidianidades con sufrimientos vitales corrientes en todas las personas, en torno a la soledad, la crianza y preocupación por uno mismo, que es esencial en la felicidad de ellos, una separación traumática, con sus particularidades, también sus ventajas, por el lugar en el que vives.

Las mayores dificultades vienen por el lado de siempre. Y ya lo sabías. Y es ese lado el que se percibe a lo lejos y está presente a diario. Como una nebulosa. Y entonces te descentras y tratas de hacer textos quizá más amables. Pero ni es ni nunca fue el sentido de tus escritos en la red. Los relatos son simple y llanamente una necesidad compulsiva de expresión. De catarsis continua sobre lo que comes y reprimes día a día para no afectar a tus seres queridos cercanos. Hace mucho tiempo que es tu autoterapia. Lo que es absolutamente cierto. Por eso lo que se opine sobre esta web, como página personal que es de recortes de vida, recuerdos y sueños, con su toque de fantasía, no te afecta negativamente nunca. Ni la mofa. Porque ERES TÚ, en plenitud y a muchos y muchas puedes no gustarles, como ellos y ellas no te gustan a ti. Pero autenticidad. Es Ley. Esto no es el antro con gente que te advierte de que si te lo tomas en serio nosequé.
Es tu rincón. Aquí sí son tus normas.





El sentido de Rai está en consonancia con esto. Es un alter ego, que necesita poder escapar si ahora, de repente, estos textos han llegado al corazón de quienes tienen que llegar. Y si, por lo que fuera hay que volar hacia otras latitudes, entonces poder saltar también entre mundos oníricos...





No se dan pistas sobre las cosas entre dos. Imaginarios o reales.






...vacaciones dio a su corazón
no hay quien le quite a ese gallo el espolón
lo echó de la cabina y se desvió, descubrió y desbarrancó
y al borde del abismo lo dejó
puteando por lo bajo se marchó
una corazonada fue esta vez
trucho pero lindo camaleón