7 dic 2021

Sangre de drago.

Arraiga robusto, espectacular y lento crece.
La savia roja, como no podía ser de otra manera, y la dualidad árbol dragón mágico, como tendones de cuello de gran reptil asemeja su leño.

Así, como un cuello largo de mujer. Bello en tanta condensación de simbolismos y apariencia externa híbrida, como de fusión entre reino animal y vegetal.

Incluso carece de anillos que marquen sus tiempos, esta planta, se resiste...

Estructura tubular vertical, como un órgano en el coro de un templo, pero entropía al tiempo.

Se adapta a riscos en Canarias, se hizo mayoría en una isla de Cabo Verde, asentando su hogar en el Atlante Africano, sazonados por el desierto continental, que viaja en forma de calima, subida en los alisios, hasta los archipiélagos nacidos del fuego.

El jable y el drago, buenos compañeros y vecinos, ven pasar las generaciones de insulares y turistas. A veces son sepultados por cenizas y nuevas capas de roca líquida que descienden por las laderas de montañas que se abren y expulsan fuego. El ciclo continúa y no es mala noticia que el Planeta esté vivo por dentro. Es mala noticia que lo matamos por fuera. Que lloran ya sus pobladores a lo largo y ancho, por las consecuencias del desarrollo insostenible de la mano del capitalismo salvaje, y ya no estamos de acuerdo en frenarlo ni los menos responsables de esto, aunque sea previsible que los máximos hagan lo de siempre: escurrir el bulto.

<<Las palabras derivadas y las familias. Lo draconiano, el dragón, Drácula... 
Referencias entremezcladas a los dragones rojos en todo el globo, norte, sur, este y oeste.
La sangre roja que sella alianzas, los sobres lacrados en rojo, con importantes misivas a lomos de caballo.>>

El breve lapso que es en realidad, desde las conjuras que viajaban al trote por sendas de barro perdidas entre frondosos bosques encantados, con conspiraciones escritas de puño y letra, para destronar casas enemigas, hasta hoy en día, donde las conspiraciones corren en red por las mensajerías privadas de las redes sociales...

Los pros y los contras. De multiplicar las posibilidades por mucho, que da Internet. Porque es para lo bueno, pero también para lo malo. Una herramienta humana poderosa, será un hito por siempre, en nuestra historia como especie pobladora del Cosmos.
La especie que más crea pero también la que más destruye, en el Planeta Tierra.

<<Llegará el día en el que encontremos el modo, si no de borrarlo, de aprender a gestionar el odio que recorre las redes de una manera en la que no ocupe tanto en nuestro día a día. Supongo. Forma parte del pensamiento progre optimista, dicen. Pero es que la visión pesimista tiene un final muy jodido, me temo. Y quiero confiar en los que vienen, en que son mejores. Porque lo creo, que el planeta está superpoblado porque en esencia somos cooperadores y capaces de lo mejor.
Me niego a creer que lo destacable es lo otro...>>

 

 

El amor es el camino. Y lo puede todo, desde luego. Es la paz.

3 dic 2021

Inexpugnable. Memorias de Momo (VIII).

Como corazón de granito. Como cráter de volcán en erupción.

Alguna vez pensó de él que era un ser extremadamente vulnerable. Se creyó el papel, el rol de niño tímido y bueno, que no se atreve a decir al ser amado lo que siente, por miedo al rechazo y a pesar de estar ya talludito para estas boberías de preadolescente enamorado de la maestra sustituta en prácticas.

<<De piedra cómo me quedé al leer aquello. Por un lado me sentí estúpida. Tras de eso, me entró pavor porque varias piezas encajaban en el puzle de lo sucedido en julio con los celos de mi amiga, que parecían más dirigidos contra mí que contra la supuesta preferida del muchachito. Lo voy a llamar muchachito, para quienes tengan sospechas bien encaminadas y para la mayoría que está más perdida que una aguja en un pajar, también. Pero al instante siguiente me tranquilicé, pensando en que era obvio que no se había puesto de mi parte ni defendido tras la maniobra de contarle a toda la cuadrilla que la había mandado al carajo y dado con la puerta en las narices, que resulta que es algo que no me duelen prendas en hacer en analógico, tampoco. Por desgracia me ha tocado varias veces, no es algo agradable pero se llega a ello porque tienes que hacerte respetar. Y hay personas con las que el único modo de detener su torrente verbal de odio es ese. Así fue aquella noche, que me dijo de todo menos bonita. >>

Volviendo al descubrimiento, tras pasar la nube de la posibilidad de que aquello no fuera un cebo para hacerle creer precisamente lo que en ese momento aparentaban esas reflexiones tormentosas, Momo valoró de nuevo las consecuencias de caer en una trampa así. Qué esperarían que ella hiciera al leer aquella retahíla de sinsabores porque al parecer él había perdido algo en el mismo fin de semana que Momo coronaba a su Rey. Se diría que una oportunidad...

Abre los ojos mucho Momo, ahora.

▬¿Qué pasa? ¿recordaste algo importante?

<<No sé si puedo descartar el cebo. No sé cuándo exactamente, pero poco tiempo después de yo leer las declaraciones, las borró. El día que zanjé ante todos señalando y contando que había leído lo que decía en el mismo día que le hablé de cómo había sido dormir junto al Vampiro Rey, también revelé que no podía demostrarlo porque las había borrado...>>

▬¿Te preocupa que lo creíste?

<<Lo creí pero al mismo tiempo no, fue un papel que interpreté con mucha eficacia. Sé de buena fuente que no pocos lo creyeron. Hablándole en privado a espaldas de mi amiga, que estaba colgada de él y en ese momento enemistada conmigo, intenté, sin éxito, liarle a ver si me tiraba los tejos. Creía yo que sin éxito. Pero porque fue mi amiga la que se puso celosa al descubrir nuestro contacto por otras personas que se lo dijeron, no por él. Yo sé quién se lo dijo a ella desde siempre. Y eso motivó que me mandara un SMS. Que recuperáramos momentáneamente la relación, por un par de meses, hasta que le volvieron a comer la oreja con una trola o se lo inventó ella como excusa para dejarme de lado de nuevo. Pero la cosa es que nunca me quedó claro si es que ella era una celosa patológica o que, al verme a mí completamente pez (entre otras cosas porque no había conseguido nada en privado, no vi tal interés por mí que otros sí mostraron rapidito, que si un avatar re loco, que si linda infinita y mierdas varias, ya sabes...), trató de sonsacarme acerca de mi verdadera relación secreta. Para descartar o porque no me creyera... No lo sé. De aquellos días recuerdo unos comportamientos totalmente pueriles que por suerte nunca en mi vida he tenido para relacionarme con mis parejas sexuales. Si me gusta alguien se lo digo y no entiendo a quien no mueve un dedo esperando a que pasen las cosas por sí solas. Por eso sé que el vampiro dijo "¿Puedo entrar?", y que yo le dije que sí.>>

Pero entremedias ha estado la pandemia Covid-19. Quiere decir Momo con eso que considera que, tras zanjar, no tenía ya nada que ver ni tiempo que perder con el muchachito. Fueran sus intenciones las que fueran, la ofendió gravemente, después de confiarle secretos personales y ser el único que supo qué hacía Momo en la capital, primordialmente, ese fin de semana. De toda la cuadrilla y del entorno. Nadie salvo él. En su día la traición fue el miedo, tras el torrente de indiscreciones de infidelidades y sordideces de líos de faldas y malos polvos dentro del aparentemente bien avenido grupo, del que la hicieron testigo y partícipe, unos y otros, como confidente simultánea, voluntariamente o de rebote. Total que Momo se asqueó y también se acojonó. Como el vampiro una vez, que dejó a medias las explicaciones de porqué podía llegar a oídos de la Gran Lady el devaneo entre ellos, sintió un escalofrío en la nuca y valoró la probabilidad de que por alguna cagada que en ese momento no acertaba a hilar, el muchachito hubiera indagado, aún siendo que apenas sabía localización y hora aproximadas de la cita y que estaban engañando a sus respectivos sobre su paradero real, no la identidad, cruzando datos con otro alguien. 

<<La paranoia febril>>

Rápidamente decirle a Momo. Y ella: 

<<Claro. Por supuesto. Así se lo dije yo a él aquel día, incrédula. Menté hasta a la Gestapo. Pero es el malsano ambiente de un antro en el que sabes que todo el mundo quiere enterarse por detrás. Entre bambalinas. Metiéndose las rayas de merca en privado en el aseo roñoso del pub de copas. Y él frenético, como pocas veces lo noté en línea. Verdaderamente preocupado. Que yo entonces no entendía. Y no entendí hasta mucho después. Meses después, cuando lo descubrí también como un niño, escondido tras un arbusto con poco espesor de follaje pero en el que ni me había fijado antes>>.

▬¿Cuándo regresó esa duda sobre si cebo o celos?

<<Cuando vi el compadreo entre todos, muchachitos, viejos pichabrava, vampiros, malas zorras intrigantes e incluso con los que defienden a las ratas de pozo negro y cloaca, volví a pensar en la doble vertiente del asunto, cebo vs. celos. >>

▬¿Y?

<<Me dije que a mí qué coño me importa. Que ya estaba curada de espanto, que más daño que me hicieron con mis hijas cuando estaba en riesgo su custodia, es imposible...>>


 "Que no hay amor sin admiración, como dijo Almudena Grandes".

2 dic 2021

Hibridación.

<<Los orbitales atómicos, ese hueso en mi vida académica.

Elisabeth, niña híbrido mitad humana mitad lagarto, "La niña de las estrellas" de la serie V.

En mis referentes culturales cercanos. Comprar la TeleIndiscreta con las pegatinas de Diana y Donovan. Las especulaciones acerca de las escenas en las que comían ratones. El asco que le daba a nuestras madres...>>

Hibridación de genes y ambientes distintos de origen que de espacio geográfico en el que tu simiente se desarrolla. Fue después de ellas nacer aquí o ya estaba la fusión hecha. Lo último, cree Momo. Ya sin ellas no habría salido de aquí tampoco, de hecho. Pero tampoco sabe qué habría sido de la relación, sin ser madre. Si no estaba ya herida de muerte antes, llegaran ellas o no, y si quizá estaba ya escrito en el viento lo que sucedería con tal maridaje de tan dispares crianzas.

La seguridad recuperada es que no te afecte que cuestione tu lado austero en el consumo mínimo necesario, para favorecer la parcela creativa y sanadora de la persona. En la que Momo cree no como reivindicación de ningún talento o trascendencia, sino como vía de escape, catarsis y bienestar personal, pues eso le produce el volcado de pensamientos, experiencias, ensoñaciones e incluso opiniones desde su perspectiva insular y ultraperiférica, de la realidad de nuestros días.

Hiper conexión hibridante, palabras que el corrector de texto no reconoce. Separando la primera en dos, así sí. Metalenguaje, neolengua, exposiciones airadas en redes sobre cuestiones identitarias en las que se juzga qué es prioritario defender o no, dentro de las muchas luchas que una izquierda llamada "posmo" de manera pretendidamente despectiva (pero solo pretenden, no consiguen) y que en definitiva abarca colectivos enarbolando un mínimo común, nada despreciable en este tiempo, que son los DDHH. Cuestión esta que banalizan a derecha e izquierda de esta masa mayoritaria generacional que nos sucede como sujeto político a los anteriores. Gente que nació de los noventa en adelante y que reclaman su legítimo derecho de hacer. Nos toca hacernos a un lado y apoyar con la experiencia, no machacar las iniciativas que nosotros no supimos poner en marcha. Porque la desideologización y derechización de la sociedad, lo siento, no es responsabilidad de ellos, viene de mucho antes. Y los que estábamos luchando contra eso, lo haríamos mejor o peor, pero perdimos. Es hora de ver y reconocer nuestros fracasos honesta y sinceramente. Es hora de confiar en los pros del mundo globalizado y su interconexión. De quitar nodos a los malos, reforzar y tender nuevos entre los buenos, y confiar en el buen criterio, hacer y honestidad de los que vienen. Sean pocos, muchos o nos gusten más o menos con sus taritas, que se las hemos pasado los mayores o algo hemos tenido que ver, al menos, en su desarrollo.

La hibridación personal del volcán con la meseta gélida, por su parte, fructifica en seguridad en los pasos últimamente dados. Imprescindible esto para la propia aceptación. Defectos, virtudes y lo que es aún más importante para Momo: sus tiempos. No permitir que la influencia externa modifique los hábitos adquiridos en soledad que van bien para su bienestar emocional. De la mano de ello, viene la claridad de ideas, la paciencia, la calma. ¿Productividad capitalista mínima? Tal vez. No le apura. No le achanta.

 "Buen día, buen lunes, a ver si te sale algo..." Palabras dichas cuando recién ha conseguido un fuerte ingreso que le cubre dos meses de alquiler, gastos de casa, poner a rodar de nuevo el coche viejito, asegurado para currar por cuenta ajena, cuando lo necesite. Lo ha hecho sola. Pero él siempre necesita más. Y más. Y más dinero. Y más tiene, más gasta. Es voraz e insaciable. Y Momo hace tiempo que no necesita eso, para vivir. Vive de alimentar a las mambitas y verlas crecer. Para eso no hace falta pagar un pastón de letra de coche nuevo todos los meses. Ni trabajar tantas horas que no puedas ver la evolución y el entusiasmo en sus ojos y oídos que descubren cosas. 

La escala de medida es distinta y eso no tiene arreglo.

<<Momo es un híbrido, igual que sus mambas, las tres. Y quien se adapta a su hábitat, sobrevive.>>