27 mar 2021

Deberías besar el suelo por donde piso.

Descansan.
La primera que sacaron de mi vientre tiene de vez en cuando una expresión triste en los ojos. Se calla y mira al infinito. Me preocupa. Pero desde bebé es un carácter marcado en su personalidad, ese aire reflexivo serio, que de vez en cuando inunda su faz.

La segunda convivió, y con siete años de vez en cuando aún le cae, los primeros años de su vida con el alias "Smiling Eyes", que le dedicó de bebé una turista inglesa una vez. Para mí es un momento grabado a fuego en la mente, cuando me la pusieron recién nacida en la cara, para presentármela, antes de llevarla unas cuantas horas lejos de mí. Aquellos enormes ojos que me hablaban, haciéndome sentir algo inexplicable, que aún hoy me emociona e incluso me resbala alguna lágrima por las mejillas, al recordar ese momento raro y maravilloso de mi vida. De nuestras vidas. Porque ellas lo recordarán de mi boca contado mil veces, ya para siempre, en toda su existencia.

No son como pensaba que serían, es extraño. Es infinitamente mejor de lo que podría esperar y son unas niñas con un corazón enorme y una inteligencia viva y curiosa. Una es más ingenua que otra. Ambas son dulces y mimosas. Hay algo de dependencia excesiva que hay que ir limando, poco a poco. Pero yo soy de la opinión de dar el tiempo necesario. Han de adaptarse a cambios que, son para mejor, no tengo duda, pero que hemos provocado los adultos con nuestras desavenencias que no hemos sido capaces de solucionar.

Pienso en ella. En todo este tiempo, desde aquellos inicios de 2019. Siempre la he tenido presente. Y pienso en que haya leído la chanza cervantina sobre su padre. Lo lamento si hubiese llegado el Siroco tan lejos con sus dedos de viento. Sin embargo, como le dije a él, primero son las mías. Y su pan y el bienestar de su madre, que soy yo.

Por un lado no puedo tampoco, por mi manera de ser obstinada, dejar de fustigarme por faltar a la palabra a mí mismo dada. La cara B es que hoy me resulta muy obvio, el trato frívolo y las intenciones. Y por qué aquella noche no funcionó, que no solo por mi bloqueo. Él quería un comportamiento que no le di o le di a medias. Y eso no puede ser con una mujer enamorada en aquellas circunstancias. Por eso el gatillazo y por eso su manera de tratar la cuestión. 
Y por eso es muy gracioso, si lo piensas en clave Carroll. 'Feliz Día del No Putero'. Pretender cosas concretas que a ti te ponen y que no estén porque has jugado a seducir para no rematar, podría ser otro factor. Lo común está claro, a estas alturas: yo ni consumo porno ni pago por follar, solo me aprovecho de incautas que, a lo lejos, caen rendidas a mis pies con cuatro chorradas que les digo por DM.

Ese es el asunto. Y la clave de no arrobarle aquel día del chorreo y de fijar en el perfil la historieta sátira, está en la catarsis que supone para mí misma. Que me río de mis cosas y es el signo inequívoco de haber pasado página. También por cumplir un poquito con mi palabra, al no explicitar el verdadero nombre de Nadie, pero sobre todo porque eso es un perjuicio como profesional, para mí. Porque aunque él no me pagara ni contratara ni le debo absolutamente nada, la confidencialidad debida con el cliente es inherente a la puta con talento.

Y me hizo puta. Él y tantos otros y otros tantos y tantas a otras y otros.